Es el lugar definitivo para cualquier fan de Sanrio en la CDMX. Lo que más sorprende es que no se quedaron solo en poner adornos; la casona en San Ángel está decorada de pies a cabeza con un nivel de detalle impresionante. Es un espacio totalmente aesthetic donde hasta las servilletas combinan. A diferencia de otros lugares temáticos, aquí los postres sí tienen buen sabor y las porciones son justas, por lo que la experiencia se siente completa y no solo visual.

- Recorrido por la casa: Si quieres subir al segundo piso para ver las habitaciones de Hello Kitty, debes consumir un mínimo de $350 MXN para recibir tu boleto de entrada.
- Atención al cliente: El staff destaca por ser muy amable y movido, lo cual ayuda mucho porque el lugar suele estar lleno.
- Ambiente familiar: Es un sitio muy cómodo para ir en familia o grupos grandes, ya que los espacios son amplios y el menú es fácil de compartir.
- Diseño: Todo está pensado para la foto, desde la fuente del patio central hasta los cuadros en las paredes.
¿Qué pedir?
- Favorito: Hello Kitty® Red Velvet Heart. Es un pastelito de frambuesa con frosting de queso crema, decorado con flores y un macarrón. Es el más rico de la carta.
- Hello Kitty® Apple-Sized Apple Tart: Una tarta de hojaldre con manzanas caramelizadas, ideal si tienes antojo de algo parecido a un strudel.
- Hello Kitty® Cheesecake: Muy recomendado si te gustan los sabores cremosos (lleva queso mascarpone) y quieres acompañarlo con un Latte Helado.
- Hello Kitty® Cookie: Es la clásica galleta de mantequilla con la forma de Kitty. Es muy bonita para la foto, aunque el decorado de azúcar es bastante dulce.